cuando no somos cuidadores

Hemos visto dos películas muy interesantes que queremos recomendaros. Ambas giran alrededor de las dependencias, de esas rutinas no obligatorias pero voluntarias que con el tiempo se establecen entre las personas mayores y su entorno

Con un título poco afortunado, “Amour” es una obra de 2012 de Michael Haneke, el director de “La cinta blanca”. Una bonita película que cuenta la historia de una pareja de profesores franceses cuya vida cambia radicalmente al sufrir ella un ataque que limita seriamente su movilidad. El deterioro progresivo de la salud de la enferma va llevando a la pareja a encerrarse en un aislamiento peligroso. La dependencia mutua es total y se necesitan el uno al otro física o emocionalmente para sobrevivir. Sus vidas acaban transcurriendo en un ambiente opresivo para el que al final solo se vislumbra una dramática salida.

“The lady in the van” es una película de 2015 de Nicholas Hytner basada en una obra del escritor Alan Bennett escrita a partir de una experiencia real. Una ocupa septuagenaria que vive en una furgoneta aparcada en las aceras de un aburguesado barrio londinense, decide  finalmente instalarse en el acceso al jardín de la casa del escritor Alan Bennett. Se establece así una extraña relación entre ambos que durará 15 años. Aunque el maduro escritor niega sistemáticamente ser el cuidador de la anciana se ha creado entre ambos una involuntaria relación de dependencia que el protagonista contrapone repetidamente con la que mantiene con su madre.

Como siempre que os comentamos películas sobre mayores hemos encontrado magníficos a los actores que además bordan su papel y es que la edad no parece ser obstáculo para la interpretación, la experiencia aporta sin duda un plus. Un envejecido Jean-Louis Trintignant y Emmanuelle Riva, que obtuvieron el Cesar por esta película, son la triste pareja de “Amour”. Una vital Maggie Smith, que ya tiene dos nominaciones por su interpretación, y Alex Jennings dan vida a los extraños vecinos de “The lady in the van”. Drama y comedia, un magnífico plan para pasar la tarde y para reflexionar sobre el papel de los cuidadores.

A partir de los 50 es extraño no tener mayores en el entorno familiar, personas que envejecen, enferman y van dependiendo cada vez un poco más de los que les rodean. Ser el apoyo de alguien es un reto emocionalmente difícil y aunque te niegues a considerarte un cuidador, como hace el protagonista de la segunda película, es difícil no preocuparse de sus necesidades. Mr Bennett lo hace por partida doble, el es vigilante involuntario y proveedor directo de las necesidades de una persona aliena, que sin embargo tiene al lado, y al mismo tiempo es el responsable de una lejana y enferma madre que no duda en confiar, nunca abandonar, a los cuidados de terceros.

El cariño o la bondad nos asignan un papel en las vidas de los demás del que es difícil desentenderse pero que hace falta asumir con una consciencia total y una reflexión constante. De lo contrario es muy fácil caer en un proceso de caos emocional, de vínculos de dependencia que siempre se rompen de forma traumática, de relaciones enfermizas como las que envuelven a Jean-Louis Trintignant y hacen que su vida gire únicamente alrededor del lecho de una inválida.

Si queréis haceros una idea de lo que os estamos comentando darle un vistazo al trailer de “Amour” y “The lady in the van”

66cuandonosomoscuidadores

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